bastante de ser chimbombo, no duda en dar unas vueltas por la ciudad. Por cierto, su sobrenombre nace a raíz de aquella argentinísima canción de los Fantasmas del Caribe que enloquecía a todas las chiquillas noventeras. Bueno, allí estábamos, como hace unos 10 años atrás y con algunos soles mas en la billetera tomando un taxi con rumbo al Centro de Lima.Además de extrañar, la sensación de proximidad con alguna ex (para mayores referencias leer "y como te extraño - articulos del 2007" http://www.vivoencusco.blogspot.com/), necesitaba ver aquella arquitectura colonial que antes formaba parte de mi vida diaria. Las tenues luces de la ciudad y ese toque bizarro de la Plaza san Martín prometían al menos una noche diferente. Un ascensor con un papel escrito a mano que indicaba la inoperatividad del ascensor arrancaba la primera sonrisa de la noche. Por las ventanas, los inmensos balcones grisáceos parecían oleos de estudiantes de bellas artes. El estilo de los concurrentes me recordaba la desfachatez y ocurrencias de ella. De verdad me sentía a gusto. Una dócil cabellera rozo mi hombro y sentí que estaba muy cerca de ella. Gire rápidamente y me encontré con una mano extendida a la altura de mi rostro que entre sus dedos dejaba entrever al pelucón con pinta de periodista que a duras penas lograba coordinar las sencillas sílabas de la frase “Sorry… Brotherff” (sic)
Llevábamos cerca de una hora y el Grupo 5, Los Hermanos Yaipen y Alma Bella brillaban por su ausencia. Luego del segundo vaso y a pesar de lo alucinante de la música y el ambiente, mis
cuerdas vocales deseaban fusionarse con la de los concurrentes para voz en cuello cantar “Ojala que te mueras”. Sin embargo, en Yacana pub, esto iba a sería una agresión auditiva. Por ende, luego del Mix de Blondie con The Doors, decidimos cambiar de corner. Uuuu uuu uuuu u… uuuu uuu uuu u. Observe unos segundos mas el ecran y la imagen de Jessi regreso después de casi 15 años a mi mente. Mire a Celina y (Miércoles 6 de agosto retomo este relato) … y… dije que xuxa hago tratando de hilar el pasado con el presente, tratando de encontrar una explicación.Han pasado algunas semanas desde que se digito el primer caracter sobre esta hoja en blanco, la última noche fue la previa de fiestas patrias cuando atiborrado por el trabajo y por el entorno decidí simplemente salir a caminar y disfrutar del día y la noche. La billetera no estaba precisamente rechoncha, pero así hubiese salido con sólo unos centimos en el monedero del mercado hubiese sido suficiente.
Simple, tan simple como andar sin preocuparte por las huellas que dejas sobre la arena. Uno no puede controlar al mar, tan sólo podemos intentar andar por el mejor camino. Ayer quizás fue el peor de día del año y 17 minutos de nuevo día, es tiempo de ya no echar un ojo atrás.Tal vez sino hubiese mandado un zumbido a la primera mujer que conocí en el 2005, hubiese terminado el relato. No interesa… déjenme esta vez disfrutar la complicada (como dicen mis nuevos compañeritos) interpretación de esta. Espero poder ir al teatro pronto, quizás escriba mejor al retorno de la función, hoy no fue el caso.