Bueno ya conocen lo grande que es la ciudad y lo gratificante que fue por momentos aquel anonimato que las capitales del mundo suelen brindarte. Ya no levanto la mano con frecuencia para saludar, con cierto toque de compromiso y debo reconocer complacencia, a unos cuantos mozuelos y féminas que tuvieron a bien soportar una a una de mis largas, enredadas y autobiográficas clases. Y debo reconocer que aquella ausencia de terapia matinal que puede convertirse el narrar parte de una vida en un 85% real, esta ejerciendo cierta presión (se extraña).
Tema para entretener al público cautivo existiría; la gran ciudad esta llena de individuos peculiares, recuerdos en cada esquina del barrio y aventuras y desventuras que de seguro, convertirían aquellos minutos de clase en una experiencia menos adormecedora.
¿Lo dudan? Por ejemplo, llevamos casi un mes dándole a la pelotita en una cancha de grass artificial y de seguro que desconoce mayormente lo jodido que es correr cuando naciste en la década de los 70 o pero aún si eres de los 60 o tal vez ir, como en la infancia y no precisamente por vocación a alguna reunión familiar; la llegada a tu familia de nuevos miembros, los reclamos amicales y familiares por la voluntaria y casual soltería o simplemente algún encontrón desilusionante con un ex amor o quizás el nacimiento de otro.
Pero allí estamos luchando por volver a escribir con la misma alegría o pena de hace algunos meses. Tal vez aquella noche, la Colocha puso en mi mente la frase condenadora “Te expones en el ciberespacio”, dejo sin querer, un bicho que viaja por mis articulaciones y por momentos hinca la punta de mis yemas.
Ayer le di muchas vueltas al tema y cuando estaba a un paso de llegar a una conclusión las palabras de M, que aseveró con la firmeza de psicologa concluyente, que era un “Yoista” de primera, provoco un nuevo revolcón, que no dejaba encontrar la lógica al asunto.
Que pesadas pueden ser las mujeres cuando desean darte algún punto de vista… por suerte creo que la respuesta a todo es bastante mas sencilla: Disfruto escribiendo, narrando partes de lo que veo y paso y trato en lo posible de no exponer las identidades verdaderas de todos los involucrados, aunque a veces me lo pidan.
Y como uno nunca es tan importante y mucho menos eres un personaje público, prometo seguir lanzando todo lo vivido y pasado, con el respeto que se merecen los implicados, pero al fin y al cabo ¿A quien no le ha sucedido?, ¿Quién no ha sufrido algún accidente memorable, ha metido la pata o se ha enamorado de quien no debe?
La lista de temas es grande, pues a pesar de ser un hijo del buen Salamanca city, la mochila viajera, la ilusión constante y la libertad otorgada si consulta desde hace 10 años, me ha llevado a tener el material suficiente para convertir al “Vivo en Lima” en un blog de su agrado. Si bien el de Cusco estuvo cargado de feeling y el del barrio cargado de recuerdos, creo que este deberá estar más acorde con la actualidad. Es decir sorpresivo, impredecible y dispuesto a todo.
Hace unos pocos días decidimos eso, recobrar aquella espontaneidad oculta, aquella que reclamaba por las rutas del beso y aunque no tengo ni la mas mínima idea en que terminará, de seguro debí haber tomado ese sendero hace mucho time. Eso si, cuando crea que no hay mas que decir o las narraciones sean un bostezo tanto para el que escribe para el que lo lee lo cerraremos con la hidalguía con la que lo iniciamos.
Y es que regresar a esta ciudad ha sido como recomenzar mucho, demasiado y la única diferencia que veo de antes a ahora es que algunas personas han envejecido más de lo que les correspondía y que siempre hay espacio para pasarla bien.
Algunos estudiosos del comportamiento humano aseveran que el exceso de alegría es un reflejo de tu tristeza interna. Fuira… alegría es alegría y vivir es eso vivir. Espero que escuchar a la fuerza el programa de Santa Natura (CPN radio, no lo escuchen…), no me este convirtiendo en un cojudus positivis.
El Maiky
Tema para entretener al público cautivo existiría; la gran ciudad esta llena de individuos peculiares, recuerdos en cada esquina del barrio y aventuras y desventuras que de seguro, convertirían aquellos minutos de clase en una experiencia menos adormecedora.
¿Lo dudan? Por ejemplo, llevamos casi un mes dándole a la pelotita en una cancha de grass artificial y de seguro que desconoce mayormente lo jodido que es correr cuando naciste en la década de los 70 o pero aún si eres de los 60 o tal vez ir, como en la infancia y no precisamente por vocación a alguna reunión familiar; la llegada a tu familia de nuevos miembros, los reclamos amicales y familiares por la voluntaria y casual soltería o simplemente algún encontrón desilusionante con un ex amor o quizás el nacimiento de otro.Pero allí estamos luchando por volver a escribir con la misma alegría o pena de hace algunos meses. Tal vez aquella noche, la Colocha puso en mi mente la frase condenadora “Te expones en el ciberespacio”, dejo sin querer, un bicho que viaja por mis articulaciones y por momentos hinca la punta de mis yemas.
Ayer le di muchas vueltas al tema y cuando estaba a un paso de llegar a una conclusión las palabras de M, que aseveró con la firmeza de psicologa concluyente, que era un “Yoista” de primera, provoco un nuevo revolcón, que no dejaba encontrar la lógica al asunto.Que pesadas pueden ser las mujeres cuando desean darte algún punto de vista… por suerte creo que la respuesta a todo es bastante mas sencilla: Disfruto escribiendo, narrando partes de lo que veo y paso y trato en lo posible de no exponer las identidades verdaderas de todos los involucrados, aunque a veces me lo pidan.
Y como uno nunca es tan importante y mucho menos eres un personaje público, prometo seguir lanzando todo lo vivido y pasado, con el respeto que se merecen los implicados, pero al fin y al cabo ¿A quien no le ha sucedido?, ¿Quién no ha sufrido algún accidente memorable, ha metido la pata o se ha enamorado de quien no debe?
La lista de temas es grande, pues a pesar de ser un hijo del buen Salamanca city, la mochila viajera, la ilusión constante y la libertad otorgada si consulta desde hace 10 años, me ha llevado a tener el material suficiente para convertir al “Vivo en Lima” en un blog de su agrado. Si bien el de Cusco estuvo cargado de feeling y el del barrio cargado de recuerdos, creo que este deberá estar más acorde con la actualidad. Es decir sorpresivo, impredecible y dispuesto a todo.
Hace unos pocos días decidimos eso, recobrar aquella espontaneidad oculta, aquella que reclamaba por las rutas del beso y aunque no tengo ni la mas mínima idea en que terminará, de seguro debí haber tomado ese sendero hace mucho time. Eso si, cuando crea que no hay mas que decir o las narraciones sean un bostezo tanto para el que escribe para el que lo lee lo cerraremos con la hidalguía con la que lo iniciamos.
Algunos estudiosos del comportamiento humano aseveran que el exceso de alegría es un reflejo de tu tristeza interna. Fuira… alegría es alegría y vivir es eso vivir. Espero que escuchar a la fuerza el programa de Santa Natura (CPN radio, no lo escuchen…), no me este convirtiendo en un cojudus positivis.
El Maiky
Recuerdo
Time: 3ero de secundaria
Locación: Salón de Clases
Protagonista: Integrante de Zen
Escena: Clase de OBE (Orientación y Bienestar del Educando) Ante la pregunta ¿Qué es lo que mas detesta en tus compañeros? El protagonista responde con firmeza oriental “El Yoismo” y continua por ejemplo Yo cuando converso con mis compañeros, yo trato de decirle lo que yo opino para que ellos no vean que yo… Segundos después el respetable auditorio pre-adolescente arranco la silbatina respectiva y los papales volaron, junto a los cuadernos de control muy bien forrados, claro menos el de su amigo el chisiricoxo, que trabajaba en una panadería.
2 comentarios:
No se si es culpa del SUTEP, pero esta noche o mi comprensión de lectura está hasta las patas o no dijiste en tu mail que ibas a decir en este post por que regresaste a Lima??? Saludos, la próxima te paso el carro por encima ;)
Ok . Tener razon prometo muy pronto exponer las razones reales del tema. El Hombre es esclavo de sus palabras. Graxias por el comentario
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